De Wukro a Anantapur

De Ángel Olaran a Vicente Ferrer. De Etiopía a India.

 

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Wukro es una población situada a 1.875 metros sobre el nivel del mar, en la región de Tigray, al norte de Etiopía. En esta región viven aproximadamente cuatro millones de habitantes. La mayoría de la población se dedica a la agricultura. Es una de las zonas más pobres del país, asolada por guerras, sequías y hambrunas continuas. En Wukro, encrucijada de caminos entre el mar y la capital Addis Abeba, conviven 34.000 personas. En sus alrededores se emplazan algunas impresionantes iglesias excavadas en la roca, como la de Wukro Cherkos.

Es en Wukro donde vive y trabaja  Ángel Olarán, o Abba Melaku como se le conoce allí.

Mayte Pérez Baez ha escrito “Ángeles de Wukro”, un libro a modo de crónica periodística pero con un tono muy intimista, sobre el empeño de este hombre por llevar algo de esperanza en un lugar condenado a la más extrema miseria. Vamos conociendo las vidas de Merehaui, Mikaele, Yerusalem, Teleke, Negus, Rahel, Tsegazab, Saba, Yordanos, Azmara, Melat y tantos otros …

El Padre Olarán ha creado una escuela de agricultura en un lugar donde antes no crecía nada, ha repoblado con árboles amplias zonas que atraen la lluvia y riegan los niños los sábados por la mañana, recoge los residuos orgánicos de la zona para hacer abono…

Lejos de crear orfanatos para los niños huérfanos, los va reuniendo por grupos de hermanos o familiares y selecciona madres de la zona para que supervisen si comen, si van al colegio, si hacen los deberes…

Muchas mujeres han podido dejar la prostitución gracias a los microcréditos (40 euros son suficientes para abrir una casa de comidas). Las chicas cuentan que los hombres siempre dicen que sí al uso del preservativo, pero llegado el momento se niegan. […] A veces, cuando el cliente se ha puesto el prservativo y no le ha gustado, dice que no quiere volver a utilizarlo. Entonces se va sin pagarte.

A muchas otras mujeres y niños se les suministran las medicinas que palian el sufrimiento provocado por la enfermedad, principalmente el sida. Las cifras son escalofriantes: hay 700.000 huérfanos víctimas del sida en un país de casi 80 millones de habitantes, de los cuales millón y medio tiene el virus. Uno de cada 50 etíopes está enfermo. En Wukro el porcentaje asciende a uno de cada 30. En palabras del misionero: Cuando una mujer cae enferma, casi siempre es el marido quien le ha contagiado la enfermedad. Puede que no estén casados, pero tienen hijos. La infidelidad es un concepto muy vago en las culturas donde la poligamia responde a la tradición y no a la falta de moral.

 

 

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Las fotos de los niños de Wukro me traían a la  memoria otras fotos y otros niños,  aquellos con los que me crucé viajando por India hace ocho años con unos amigos. Como entonces no teníamos cámara digital, me traje en la mochila catorce carretes para revelar y un diario escrito de aquellos 20 días. He colgado algunas fotos, iré subiendo más con más tiempo: http://www.flickr.com/photos/chinachanabisuteria/sets/

Anantapur, en la lengua local, “Ciudad de Infinito”, es una ciudad de más de 400.000 habitantes, a 335 metros de altitud, en el estado de Andhra Pradesh, en India. Después del desierto de Rajasthán, es la segunda zona más árida de la India. Sin embargo, más del 80% de su población depende directamente de la agricultura. Padece una carencia extrema y continuada, a pesar de que no ha sufrido graves conflictos.

Es allí donde Vicente Ferrer y su mujer Anna trabajan luchando contra la pobreza.

Con más de 155.000 colaboradores en España y una red de 1.800 trabajadores, la Fundación Vicente Ferrer asiste a más de dos millones y medio de personas solo en Anantapur. La defensa de las clases más desfavorecidas es la prioridad de este barcelonés desde que llegó a la India en 1953, entonces como misionero jesuita. Su activismo en favor de los campesinos y los dalits –los intocables — suscitó recelos políticos que, en 1968, desembocaron en una orden de expulsión. Aquella decisión provocó una ola de protestas campesinas y, finalmente, la entonces primera ministra, Indira Gandhi, respaldó públicamente al español y le invitó a permanecer en la India.
En 1969, y tras pasar un breve periodo en España, Vicente Ferrer se instaló definitivamente con un pequeño grupo de seguidores en Anantapur, donde sentó las bases del que hoy es el mayor proyecto de desarrollo de este tipo en Asia. En 1970 dejó la Compañía de Jesús y contrajo matrimonio con la periodista británica Anne Perry, que llevaba varios años trabajando a su lado. Ferrer y su equipo han logrado establecer una amplia red de hospitales, escuelas y centros de formación en Anantapur, además de dar vivienda a más de 20.000 familias y poner en marcha numerosos programas sociales, educativos y de medioambiente.

Como muchos otros, mis amigos y yo pasamos unos días descansando en aquel oasis en medio del bullicio de India y pudimos conocer la Fundación, los hospitales, la escuela para niños ciegos, etc, e incluso las aldeas más perdidas donde viven los niños que son “apadrinados” desde España. La última tarde nos cruzamos con Vicente Ferrer, le saludamos, y se interesó por nuestros estudios y nos contó anécdotas de su vida de estudiante.

El viernes pasado a sus 88 años, sufrió una embolia pulmonar y se encuentra hospitalizado. Desde este modesto blog, mi pequeño homenaje a su larga y fructifera vida.

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2 pensamientos en “De Wukro a Anantapur”

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